jueves, 15 de septiembre de 2016

Así mataron a Victor Jara


Víctor Jara fue arrestado el 12 de septiembre de 1973 en la "Universidad Técnica del Estado", actual "Universidad de Santiago de Chile", fue llevado al entonces llamado "Estadio Chile", actualmente "Estadio Víctor Jara", con cientos de detenidos más; luego fue trasladado al sótano, donde se le vio fugazmente en un pasillo, el mismo en que con tanta frecuencia se había preparado para cantar, ahora cubierto de sangre y tumbado en el suelo, cubierto de orina y excrementos.

Por la noche le devolvieron a la parte principal del estadio y le dejaron con los demás presos. Apenas podía caminar: al parecer le habían roto una costilla y le dolía el vientre, donde le habían pateado, tenía la cara y la cabeza ensangrentadas y amoratadas, le habían pateado la cabeza también. Los amigos le limpiaron la cara y procuraron que estuviera lo más cómodo posible.

Al dia siguiente, Viernes 14 de septiembre, los presos fueron divididos en grupos de alrededor de doscientos, preparándolos para trasladarlos al Estadio Nacional. Fue en ese momento cuando Víctor, ligeramente recuperado, preguntó a sus amigos si alguien tenía lápiz y papel, y comenzo a escribir su último poema. Víctor garabateaba a toda prisa e intentaba registrar parte del horror al que se estaba dando rienda suelta en Chile, a fin de que el mundo entero lo supiera...

En las últimas horas de su vida, las raíces profundas de su infancia campesina lo llevaron a ver en los militares a matronas cuya llegada era la señal de los gritos de parto, lo que de niño le había parecido un sufrimiento insoportable. Y al llegar a los últimos versos "Canto qué mal me sales cuando tengo que cantar espanto", para los cuales ya tenía la música en su interior, lo interrumpieron. Un grupo de guardias fue a buscarlo y lo separó de los que estaban a punto de ser trasladados al Estadio. Le pasó de prisa el papelito a un compañero sentado a su lado y éste, a su vez, lo escondió en el calcetín mientras se lo llevaban. Cada uno de los amigos intentó aprenderse de memoria el poema a medida que era escrito, para sacarlo consigo del estadio. No volvieron a ver a Víctor.

Luego fue una vez más insultado y golpeado en público; al borde de la histeria y con el dominio de sí mismo perdido, el oficial apodado "El Príncipe", le gritó: "Canta ahora si puedes, hijo de puta". La mañana del domingo 16 de septiembre los habitantes de la población lo encontraron sin vida en el sur de Santiago, cerca del cementerio. Hallaron seis cadáveres que yacían en una ordenada fila. Todos presentaban espantosas heridas y habían sido baleados con metralletas. "Este es Víctor Jara", identificó un testigo.

El juez comprobó que todas las "brutales torturas" tuvieron lugar en el interior del Estadio Nacional y sostiene que Jara murió en ese lugar. Su cuerpo había sido atravesado por 34 impactos de bala. Murió acribillado el 16 de Septiembre, pocos días antes de cumplir 41 años. Su cuerpo, dejado como NN (sin identificar) en el Servicio Médico Legal de Santiago, fue rescatado por su viuda Joan Jara, el 18 de septiembre de 1973 y sepultado el mismo día en el Cementerio General, en una ceremonia a la cual asistió una decena de personas. Los restos mortales de Víctor Jara Martínez descansan en el Módulo México U-5.


1 comentario:

  1. Acabaron con su cuerpo, pero no con su espíritu... Víctor Jara, siempre presente.
    La escoria que lo torturó hasta la muerte, ahí ha acabado, olvidaos y como una puta mierda...

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